Las elevadas ganancias de los matrimonios 'blancos' -cobraban hasta 18.000 euros a cada uno de los inmigrantes- permitía a los dos hermanos y a sus familiares llevar un elevado nivel de vida en India. Según fuentes policiales, los dos hermanos eran muy conocidos en su país, donde todo el mundo sabía a lo que se dedicaban y donde la gente acudía a ellos para lograr llegar a Europa por la vía rápida. Con este dinero, al parecer, los dos hermanos habían comprado lujosas casas para sus familiares, que llevaban un elevado tren de vida. En muchas ocasiones, los inmigrantes que captaban en India pagaban directamente allí, en su país de origen, por todos los trámites y la documentación falsa.