|
|
|
HEMEROTECA » |
|
DAVID CANELLADA La Guardia Civil ha desmantelado dos laboratorios de droga en la Región y se ha incautado de ocho kilos de cocaína y gran cantidad de 'precursores' y sustancias de corte para multiplicar el número de dosis. En la operación -denominada Agardo-, los agentes han detenido a doce personas por su presunta implicación en esta red.
La organización -muy jerarquizada y en la que las funciones estaban bien delimitadas- traía la cocaína desde Colombia a través de Madrid o Valencia. Una vez aquí, la droga era transportada hasta los laboratorios -camuflados en un domicilio del barrio cartagenero de Los Barreros y en una granja porcina de Torre Pacheco-, donde se almacenaba y manipulaba antes de ser puesta en el mercado.
Después, según informaron ayer el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, el coronel de la V Zona, Benjamín Mora, y la responsable de comunicación de la Benemérita, Carmen Verde, la red distribuía la cocaína, ya adulterada, en un club de alterne ubicado también en el campo de Cartagena. Los ocho kilos y medio de cocaína -que se recibía directamente de los centros de producción de Latinoamérica con una pureza próxima al 100%, lo que la convertía en no apta para su consumo directo- podían haberse convertido, tras su tratamiento y adulteración, en cerca de 200.000 dosis que, una vez en la calle, podrían tener un valor próximo a los tres millones de euros.
Las investigaciones se iniciaron hace siete meses, cuando los agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Guardia Civil detectaron una compra desproporcionada de sustancias identificadas como precursores. En concreto, la red acumulaba grandes cantidades de manitol y tolueno, dos de las sustancias que se utilizan para adulterar la droga.
Las investigaciones posteriores permitieron descubrir que la organización, además, estaba introduciendo en España grandes cantidades de cocaína procedente de Colombia. Para ello, según las mismas fuentes, contaban con una importante infraestructura que les permitía comprar, transportar y almacenar la cocaína y el resto de productos químicos. Todo ello, al parecer, estaba escondido en la granja porcina, oculto entre el ganado.
Una parte de la organización se encargaba de comprar la droga y las sustancias de corte, mientras que otros se encargaban de la contabilidad y otros -los denominados 'cocineros'- manipulaban las drogas para obtener más dosis y las envasaban en paquetes de un kilo. Estos paquetes, a su vez, eran distribuidos a pequeños traficantes que se encargaban de su venta 'al menudeo'. La mayor parte de la droga, sin embargo, se vendía en un club de alterne de la zona.
Además, los presuntos narcos habían creado un sistema para blanquear el dinero procedente de la venta de la droga. En concreto, uno de los cabecillas se encargaba de expedir contratos de trabajo falsos a trabajadores inmigrantes por un alto precio, dándoles de alta, incluso, en la Seguridad Social.
La última fase de la operación, que la Benemérita da por cerrada, se desarrolló la pasada semana. Los agentes llevaron a cabo doce registros en Cartagena y Fuente Álamo. Los doce detenidos -algunos de ellos con antecedentes por cuestiones relacionadas con el narcotráfico y entre los que está el propietario de la granja porcina- están acusados de tráfico de drogas, asociación ilícita, delitos relativos a la prostitución y contra el derecho de los trabajadores.
|
|
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA OPINIÓN DE MURCIA | LOCALIZACIÓN | PUBLICIDAD: TARIFAS | CONTRATAR |
|
|
||||||||
|
|||||||||