La tipología de las llamadas al Defensor del Profesor permanece estable, aunque se observa un repunte de las relacionadas con el uso de las nuevas tecnologías -Internet, teléfonos móviles y redes sociales- así como un ligero aumento -del 12 de 2008 al 15% de 2009- de los acosos y amenazas de los padres a los profesores. Además, un 8% de las llamadas atendidas fueron de profesores agredidos por los alumnos; un 17% sufrió acoso y amenazas; un 6% fue objeto de ultrajes a través de grabaciones, fotos e Internet, y un 5% padeció daños en sus propiedades o pertenencias individuales.
Hasta un 24% de las llamadas de profesores se debieron a denuncias formales de los padres, quienes han sido protagonistas de estas agresiones en el 3% de los casos y de amenazas en el 15%. Los maestros también son víctimas de las presiones paternas y de los alumnos cuando informan del rendimiento escolar y, de hecho, un 3% de las peticiones de auxilio se han debido a un intento de modificar las notas.
Además, la Administración educativa, según se desprende del 11% de las quejas, no ha respaldado adecuadamente las demandas de este colectivo cuando se enfrenta a su tarea profesional.