A. G. M.
Entre las novedades de los servicios que prestará la sociedad Giscarmsa en los nuevos hospitales de Cartagena y el Mar Menor se encuentra el del servicio de lavandería, ya que no sólo se encargarán del lavado, sino que también proporcionarán la ropa necesaria. Para ello, Inocencia Gómez adelantó a LA OPINIÓN que en ambos centros hospitalarios se instalarán unas máquinas dispensadoras automáticas de ropa en las que el personal sanitario podrá obtener con una tarjeta los uniformes que les correspondan en cada periodo.
Los dispensadores se colocarán en zonas estratégicas de los hospitales, como quirófanos, servicios de urgencias y en los lugares que se considere oportuno. Además, la empresa asignará un número determinado de uniformes a cada profesional -aún por decidir- y no se le proporcionarán más excepto en casos de urgencia. En el momento en el que el profesional deposite uno de sus uniformes -sucio o usado- en la máquina dispensadora, ese número se repondrá de inmediato. Aún están por decidirse el tamaño, forma y diseño de las máquinas, ya que depende de las ofertas que se presenten.
Este modelo ya está funcionando en algunos hospitales españoles como el Universitario de Canarias, donde el sistema cuenta con una capacidad para 8.600 prendas que se renuevan, lo que ha supuesto una disminución de los costes de gestión y un uso racional de los uniformes, según explicaron sus responsables a LA OPINIÓN.