AGENCIAS
El Gobierno quiere retrasar la edad de jubilación hasta los 67 años. Este es uno de los puntos clave de la reforma del sistema de pensiones que ayer dio a conocer el Ejecutivo, un documento que, además, establece medidas de control y reducción del acceso a las jubilaciones anticipadas para que no haya tantas, así como medidas para avanzar en la homogeneización de las pensiones. Concretamente, la medida contempla "incrementar paulatinamente" la edad mínima de 52 años para la jubilación anticipada.
Según señaló ayer el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, los 67 años es la edad "más óptima" para dejar de trabajar. La medida, que estaría totalmente implantada en 2025, comenzaría a aplicarse de forma progresiva a partir de 2013 porque España se encuentra en un "momento de ajuste de la economía y el empleo", y no afectará a los actuales pensionistas. "Si no hacemos nada, los que se jubilen entre 2020 y 2030 podrían empezar a tener algunos problemas", aseguró.
La propuesta, que ayer fue aprobada en el Consejo de Ministros y que se remitirá a la comisión parlamentaria no permanente del Pacto de Toledo, incluye ampliar, aunque sin precisar cuánto, la base de cotización a la Seguridad Social sobre la que se calcula la pensión de jubilación, periodo establecido en la actualidad en los 15 años anteriores al retiro. La razón para este cambio es que el cómputo actual perjudica a las personas que dejan de estar empleadas al final de su vida laboral, según explicó la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado. También se propone que se mejoren las pensiones de los que sólo tienen esa renta, frente a los que la compatibilizan con un trabajo.
En cuanto a la prolongación de la vida laboral más allá de los 65 años, Salgado defiende que no se realice, como sucede ahora, con ritmos y jornadas menos intensas y, por tanto, que supongan una merma de ingresos.
La medida, por otro lado, incentiva la mejora de la vida laboral y la protección de las mujeres a través de un sistema de cotización "más amplio", al tiempo que prevé integrar en la Seguridad Social al sector agrario, empleados del hogar y trabajadores del mar. Salgado justificó la reforma en clave demográfica, ya que en los últimos 35 años se ha triplicado el tiempo de cobro de la pensión de la jubilación, pasando de la media de cinco años de 1975 a la media de quince años actual. Por su parte, Corbacho indicó que también existe un debate en Europa sobre la cultura de la jubilación anticipada y que, con esta reforma, España sigue el camino emprendido por otros países europeos como Holanda y Alemania.