I. L. M./ AGENCIAS
Los estudiantes que lleguen a 4º de ESO podrán escoger si desean cursar Bachiller o Formación Profesional, de manera que, según la opción que elijan, estudiarán modalidades diferentes del mismo curso. Así lo aseguró ayer el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que propuso a los consejeros autonómicos -entre ellos el murciano, Constantino Sotoca- que 4º de la ESO se convierta en un curso "orientador" y preparatorio para lograr que en diez años el 85 por ciento de los estudiantes consigan un título que les garantice un puesto de trabajo.
El objetivo es evitar que los alumnos que escojan primero una opción académica estén limitados para pasar de una a otra opción formativa y no puedan seguir estudiando hasta los 18 años, otra de las metas.
En la Conferencia Sectorial de Educación -tras la que Sotoca no quiso dar pistas sobre la propuesta del Ministerio al no haber podido "analizar en detalle" el texto-, Gabilondo dejó claro que cualquier modificación normativa que se adopte "deberá contar con el apoyo de dos tercios del Parlamento como gesto institucional".
El Pacto por la Educación, un documento con 104 propuestas para la reforma del sistema de enseñanza, tiene como prioridad reducir el 30 por ciento de abandono escolar temprano. Por otra parte, reformar el sistema conllevaría una gran inversión e implicaría un esfuerzo presupuestario de las autonomías para lograr que el porcentaje del PIB que España destina a educación -cifrado en el 4,92 por ciento- se incremente y alcance en 2020 los niveles de la Unión Europea.
Otra de las medidas que contempla la mejora propuesta por el Ejecutivo implica la puesta en marcha de un sistema de evaluación en 6º de Primaria y 3º de Secundaria con un carácter formativo y orientador que permita comparar los resultados de todas las regiones. Igualmente, propone realizar pruebas sobre el conocimiento del castellano, algo que "puede dar lugar a sorpresas". En torno al 22 de febrero, una vez que los consejeros hayan analizado todas las propuestas, se presentará un nuevo texto que será debatido en la próxima Conferencia Sectorial que se celebrará a finales de ese mes.
Las reacciones de los diferentes agentes sociales a esta reunión no se han hecho esperar. Por ejemplo, las asociaciones de padres dicen que "el Bachillerato es demasiado corto" y que están de acuerdo con su prolongación para así conseguir "homologarlo a los sistemas europeos". Los sindicatos UGT y Comisiones Obreras aplaudieron la propuesta de Gabilondo, pero tienen un motivo de insatisfacción: que no ha incluido su demanda de reformar la Ley Orgánica de Educación "para poder alargar el Bachillerato hasta tres años en función del ritmo de aprendizaje".
Por otro lado, la Unión Democrática de Estudiantes considera que el texto "no corrige el problema de fragmentación en 17 sistemas educativos autonómicos".