MARGA JIMÉNEZ-FONTES
"Estamos muy felices y muy agotados". Con estas palabras resumía ayer Francisco Fuentes los largos días que han tenido que vivir a la espera de poder reunirse con su hija Esther. Francisco y su mujer, Ascensión Rodríguez, son uno de los tres matrimonios murcianos que regresaron ayer a España con sus hijos adoptados en Haití, tras encontrarse con ellos en Estados Unidos.
Después de ser recibidos en el aeropuerto de Barajas por una multitud de medios de comunicación y antes de emprender el viaje de vuelta hasta Murcia, las parejas, que no podían disimular la sonrisa en sus caras, tuvieron que pasar por el Embajada de Haití en Madrid, ya que "los niños han viajado sin documentación, por lo que los hemos presentado y nos han dado los papeles de entrada y ya será en Murcia donde tramitemos sus pasaportes", comentaba ayer Francisco. Hace catorce días el mundo conoció la terrible noticia del terremoto en el país caribeño y, desde entonces, estas familias murcianas no han descansado ni un sólo segundo para conseguir lo que ya tienen: abrazar a sus hijos. "Estamos muy cansados, pero el final ha sido muy gratificante", asegura Francisco, quien mantiene que "terminaremos de asumir lo que ha pasado cuando mañana me despierte en mi casa y vea a mi hija con nosotros".
Cuando Rafita, Medelín y Esther sean mayores, sus padres podrán contarles una historia con final feliz. Una historia de solidaridad, amor y esperanza.