M. J. GIL
Reducir a la mitad la tasa de paro regional, que está en el 20%, costará al menos cinco años, según los cálculos del profesor del departamento de Análisis Económico de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Murcia Ramón María-Dolores. Él y el también profesor del mismo departamento Francisco Alcalá, son los dos economistas murcianos que han firmado el llamado 'Manifiesto de los cien', un documento suscrito en 2009 por un centenar de expertos e investigadores de universidades europeas y norteamericanas que reclaman una nueva modalidad de contrato capaz de acabar con las diferencias en los derechos reconocidos a los trabajadores temporales y a los fijos, estableciendo el derecho a la indemnización por despido desde el primer año de actividad. Apuestan también por la congelación salarial para ganar la competitividad que Murcia necesita para salir de la crisis.
Andrés María-Dolores calcula que España tardará unos tres años en reducir la tasa de paro por debajo del 10%, mientras que en la Región considera que tendrán que pasar cinco años para que el desempleo baje a la mitad. Lo que ve imposible ya es volver a situar la tasa de paro en el 5% de la población activa, un porcentaje que llegó a alcanzar el desempleo masculino en los años de mayor crecimiento económico.
Para Francisco Alcalá, la congelación de los precios y de los salarios es la única solución para conseguir que la Región pueda pasar "del ladrillo a vender los bienes que produce" y sea capaz de crear empleo en una situación de crisis "en la que ya no es posible devaluar la moneda, como se hacía con la peseta, para abaratar los precios de los productos que Murcia vende al exterior. Como no se puede devaluar el euro, la única manera de mejorar la productividad es que los precios y los salarios se moderen".
A su juicio, Murcia tiene que recuperar entre 5 y 10 puntos de competitividad que la separan de Europa. Esto supone que "si los países europeos tienen una inflación del 1%, nosotros tendremos que mantener los precios congelados durante cinco años o tener una pequeña deflación (caída de precios)". Al plantearle que la congelación de los salarios en Murcia agudizaría la distancia que separa los sueldos de los trabajadores murcianos de la media nacional y alargaría el plazo de cien años que, según un estudio del CES, serían necesarios para alcanzar la convergencia salarial con España, Francisco Alcalá respondió que "la prioridad ahora es el desempleo. Con un 20% de paro, el que tiene trabajo tiene que darse por contento. Los que no tienen trabajo, aunque no ganen mucho, ya lo cogerían". Añadió que "hay profesionales no cualificados que han llegado a ganar más que los universitarios".
También Ramón María-Dolores consideró que el empleo es prioritario y apuntó que una forma de reducir los salarios "puede ser, además de rebajar las retribuciones de los altos directivos, flexibilizar la jornada laboral, reduciendo las horas de trabajo".