Ya están rumbo a España, pero, oficialmente, todavía no son sus hijos, aunque sólo por una mera cuestión burocrática. "Los niños no tienen todavía los apellidos de los padres, ya que la adopción no es plena debido a la urgencia con la que ha tenido que desarrollarse la última parte del proceso", indicó Encarnación Esteban, presidenta de la Asociación de Ayuda a la Adopción Internacional 3ai, que gestionó la adopción de los tres pequeños y de los otros dos niños que fueron acogidos por familias murcianas poco antes de producirse el terremoto en Haití.
Encarnación, que no pudo ocultar su alegría por el ansiado reencuentro, indicó que "los padres han viajado con un visado y los niños tendrán que salir del país con el pasaporte haitiano, porque no han podido hacerse el español, de forma que el proceso de adopción finalizará en Murcia sin ningún tipo de problema".
Uno de los requisitos que las familias murcianas tuvieron que cumplir para poder adoptar un niño haitiano era viajar antes al país para conocerlo y formalizar la adopción ante un juez. El pasado mes de septiembre, los tres matrimonios viajaron a Haití y conocieron a sus hijos. Carmen Meseguer, de la Asociación 3ai, acompañó a los murcianos en aquel primer viaje. "Fue muy emocionante, las risas y el llanto se sucedían, pero estoy segura que este reencuentro, que es el definitivo, habrá sido todavía mucho más especial para todos". Para los amigos de las familias no hay duda: "La adopción es un hecho. Sólo falta finalizar la parte burocrática del proceso, ni Obama puede quitarles a sus hijos".