M. MADRID
El estudio 'El desarrollo del Arco Mediterráneo Español. Trayectoria y perspectivas', encargado por Caja Mediterráneo al IVIE, analiza en cuatro volúmenes la población, producción y el empleo; las infraestructuras y logística, capital tecnológico y social; la especialización productiva, la productividad y fuentes de crecimiento y competitividad exterior; y los usos del territorio y el desarrollo sostenible. Este texto, como recordó ayer el catedrático de Economía Aplicada y presidente del Consejo Consultivo de Privatizaciones Juan Ramón Cuadrado Roura, es una actualización de un estudio similar publicado por la CAM en 1992 y que reflejaba que el Eje Mediterráneo y el del Ebro eran los más importantes de la España de los 90, mientras que la Cornisa Cantábrica estaba en depresión. "Hoy el Arco Mediterráneo Español sigue siendo una zona de especialidad y dinamismo, la punta de lanza del crecimiento español, por la solidez de su trayectoria, por su cultura empresarial emprendedora y porque conecta el desarrollo europeo Norte-Sur", enfatizó.
Sin embargo, Cuadrado destacó que muchos problemas son suscribibles hoy ya que siguen sin resolver. "Las infraestructuras son insuficientes y hemos forrado con cemento la costa, algo que va en contra de un turismo de calidad frente al turismo masivo. Además, seguimos teniendo un bajo nivel de industria con tecnología avanzada -sólo destaca Cataluña- y hay un riesgo de balcanización por la no conexión entre distintas áreas, lo que demuestra que en España no preocupa la ordenación del territorio". Según el catedrático, "hay un diseño del país hecho con egoísmo político ya que con el agua, con la energía, con el paisaje, se están reformando los Estatutos de Autonomía y con ellos la Constitución Española sin que nadie lo diga". Por último, lamentó que estemos más preocupados por resolver problemas actuales en lugar de a largo plazo.