GEMA PANALÉS LORCA
No podían ser de otro sitio. Los primeros peregrinos en ganar el Año Santo y conseguir la indulgencia plenaria son cuatro jóvenes de Caravaca de la Cruz. Llegaron a la Basílica-Santuario de la Vera Cruz cinco minutos después de empezar la ceremonia que presidió el cardenal Rouco Varela, pasadas las diez y media de la mañana de ayer. Los jóvenes comenzaron el camino el pasado viernes. Salieron desde la Catedral de Murcia a las nueve de la mañana y no han parado de andar hasta llegar al Santuario.
Estaban agotados, pero exultantes y muy orgullosos de la proeza que acababan de realizar y que casi se queda en un sueño, ya que los problemas de salud que afectaron a varios miembros del grupo les hicieron plantearse tirar la toalla en el último tramo del camino.
"Hoy hemos empezado a andar a las cinco de la mañana. Hemos salido desde Bullas. El termómetro marcaba seis grados bajo cero. Del frío que hacía se nos congelaba hasta el sudor. Este último tramo ha sido durísimo", señalaba Cecilio Juárez, de 28 años y colaborador de LA OPINIÓN en la sección de Deportes, que hizo el camino acompañado de tres amigos. Uno de sus compañeros, Salvador Campoy, de 35 años y también natural de Caravaca, comentaba que "aunque se nos ha pasado por la cabeza abandonar, debido a los problemas musculares y las rozaduras que nos impedían andar ya al final del trayecto, hemos tirado para adelante y ha merecido la pena: somos los primeros peregrinos del Año Santo".
Los cuatro jóvenes comenzaron el camino en la Catedral de Murcia. Llegaron a Alcantarilla y cogieron las vías de servicio hasta llegar a la Venta de la Alegría. Allí tomaron la Vía Verde del Noroeste y fueron directos a los Baños de Mula. "En la Vía Verde, desde el trasvase a los Baños, hay tramos que son impracticables, aunque los están acondicionando. Esperemos que cuando lleguen el resto de peregrinos ya estén arreglados", apuntaba Salvador.
Los jóvenes hicieron noche en los Baños de Mula, "un sitio perfecto para dormir, muy cálido y acogedor", señalaban los peregrinos José María Sánchez, de 36 años, y Juan Alberto Yago, de 34.
El sábado salieron a las nueve de la mañana y recorrieron Puebla de Mula, Mula y El Niño de Mula hasta llegar a Bullas. "Allí descansamos en el camping de La Rafa y hoy nos hemos puesto en marcha a las cinco de la mañana para llegar a tiempo a la ceremonia de apertura del Año Santo", decía Cecilio. Ellos han sido los primeros, pero varias horas después llegaban a la ciudad nuevos peregrinos que también han conseguido la indulgencia plenaria con mucho esfuerzo y voluntad. También se dieron cita ayer en Caravaca fieles de diferentes países del mundo, como Bulgaria, Venezuela y Ecuador que, aunque no peregrinaron, sí que tuvieron que recorrer un largo camino para asistir a la apertura del Año Santo.