Juan Cánovas, que presidió la Confederación Hidrográfica del Segura entre 2000 y 2004, fue antes secretario sectorial del Agua de la consejería de Agricultura y portavoz del PP en la Asamblea Regional a principios de los 90. Ahora, como investigador del IMIDA, dirige un ensayo sobre producción ecológica e integrada de melones en el Campo de Cartagena, mientras se prepara para desquitarse del linchamiento al que se consideró expuesto cuando presidía la Confederación. Cinco años después de dejar la presidencia del organismo de cuenca cree que le tocó estar en el ojo del huracán cuando "una de las dos Españas no quería que la otra supera el problema del agua y se dedicaba a poner chinas en el camino". Asegura que el Ministerio le felicitó por la gestión de los expedientes sancionadores atrasados, a pesar de las críticas que tuvo que afrontar. Confía en el futuro de la agricultura murciana, aunque admite que le ha faltado "un Blasco Ibáñez" que diera renombre al paisaje de la Región.