C. F.
"Hay gente que no comprende que en vez de irte a tomar unas cervezas te pongas a pegar carteles", confiesa Pepa Carreño, una ceheginera de 23 años que el pasado mes de febrero decidió afiliarse a Nuevas Generaciones. "Yo ya era simpatizante del Partido Popular desde hacía tiempo, pero nunca había participado de forma activa. Fue en las últimas elecciones generales cuando me di cuenta de que quería participar del cambio". Por ese motivo, esta licenciada en Farmacia -actualmente estudia Enología- cuenta: "Me acerqué a la sede de NN GG en mi pueblo y luego más tarde a la de Murcia. He podido ver cómo funcionan y lo mucho que se trabaja. Eso me terminó de convencer".
Esta ceheginera, que considera que "hemos tenido mucha suerte de tener un presidente como Valcárcel", asegura que no tiene ningún tipo de pretensión política ni aspira a hacer carrera. "Mis compañeros y yo estamos en Nuevas Generaciones porque queremos y queremos trabajar. Somos, en algún sentido, muy inocentes, porque actuamos sin dobleces ni segundas intenciones". Además, destaca el buen ambiente de compañerismo entre ellos, que ha terminado convirtiéndose en amistad.
En total, Pepa dice que dedica dos o tres horas de trabajo a la semana a su militancia política. "Las tareas están muy organizadas y tenemos tiempo para los estudios o el trabajo". Dice que acude a cursos de formación, jornadas, convenciones y a reuniones para animar a otros jóvenes como ella a comprometerse políticamente. "Estoy para lo que me necesiten", afirma de forma entusiasta.
Como a la mayoría de los jóvenes, dice que lo que más le preocupa es el paro: "No se trata de estadísticas, porque es un problema que ves en gente que conoces y que lo está pasando mal". Además, resalta la dificultad de los jóvenes para acceder a una vivienda, "ya que si no encuentras trabajo, ¿cómo te vas a emancipar? Es un círculo vicioso".