EFE. CIUDAD REAL
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, reveló ayer que el viernes mantuvo una conversación con la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, en la que ésta reiteró su compromiso de trabajar por lograr un acuerdo en el Congreso sobre el Estatuto de Autonomía.
Barreda informó de esta conversación durante su visita al Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel junto a la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, al ser preguntado por los periodistas por la reforma estatutaria.
El presidente castellanomanchego recordó que su Gobierno ha presentado una propuesta "formal y concreta" para solucionar el problema del agua, que mantiene encallada la reforma estatutaria desde hace un año en el Congreso. Dicha propuesta -que cuenta con el respaldo del grupo socialista- pasa por establecer una reserva de agua de 6.000 hectómetros cúbicos para satisfacer las necesidades presentes y futuras de Castilla-La Mancha. Preguntada por este asunto, Elena Espinosa, abogó por el diálogo en sede parlamentaria con el objetivo de llegar al consenso y ha opinado que deben ser las distintas fuerzas políticas las que "deben hacer el último esfuerzo" para lograr ese objetivo.
Por su parte, el Gobierno murciano reclamó ayer al presidente del Ejecutivo central, José Luis Rodríguez Zapatero, "un gesto contundente, real e inmediato" con el trasvase Tajo-Segura, como la visita realizada ayer por la ministra Elena Espinosa, a la zona inundada con agua del trasvase en Las Tablas de Daimiel, en Ciudad Real. Así, el portavoz adjunto del Gobierno regional y director general de Comunicación, Miguel Ángel Pérez, aseguró que esta actuación en Las Tablas "es fruto de la improvisación y de la nefasta gestión del agua que realiza el Gobierno central".