Representantes de UGT, Comisiones Obreras, CSIF y CEMSATSE se reunirán mañana por la tarde para decidir las movilizaciones que piensan organizar en respuesta a la decisión de la Comunidad Autónoma de incumplir los compromisos retributivos firmados por las consejerías.
El secretario general de UGT, Antonio Jiménez, reiteró ayer que las mejoras retributivas que van a dejar de cobrar los funcionarios "están recogidas en los presupuestos de la Comunidad Autónoma de este año", por lo que no entiende las razones esgrimidas por el Ejecutivo regional para no pagarlas. Jiménez añadió que, además, el planteamiento de la Comunidad "de que necesita bajar los salarios a los funcionarios para mantener las políticas sociales les ha echado encima a la sociedad murciana".
Por su parte, el presidente del Sindicato Médico y portavoz de CEMSATSE, Francisco Miralles, teme que los recortes en las subidas pactadas se traduzcan en la congelación de las retribuciones que cobran los 14.000 empleados del Servicio Murciano de Salud en concepto de carrera profesional, cuyo último tramo debía hacerse efectivo en 2010. Miralles considera que, "si el Gobierno regional decide quitar ese acicate a los profesionales, lo entenderíamos como un ataque a la sanidad. Es un castigo para el sector más sensible, que no mantiene ningún conflicto".