J. R. G / AGENCIAS
Comprar números que corresponden a fechas señaladas, como aniversarios o cumpleaños, frotar el décimo por la espalda de un jorobado o por el vientre de una embarazada o que el lotero entregue el boleto con la mano derecha son algunas de las supersticiones más famosas a la que recurren los españoles a la hora de adquirir décimos y participaciones de la Lotería de Navidad, según un estudio de www.ventura24.es. No obstante, en Murcia, como explicó a este diario el propietario de la Administración nº 38 El Perro, Andrés Serrano, "hay mucha gente que ha llevado los boletos a la nieve y los ha paseado, porque año de nieve, año de bienes". En este sentido, como afirmó, se han vendido más los impares que los pares y la cifra preferida "ha sido la 975".
El propietario de La Envidiosa, José Sánchez-Migallón, resaltó que "Murcia es una ciudad jugadora y hay personas que han desembolsado unos 20.000 euros en el Gord". Así mismo, Sánchez-Migallón indicó que "la superstición es muy grande entre los habitantes de la Comunidad y hay muchas personas que colocan los boletos en los altares junto a la Virgen".
Mientras tanto, el 62,3% de los compradores españoles se considera supersticioso y una de las convicciones más comunes es la creencia de que las zonas afectadas por desastres naturales, como terremotos o inundaciones, serán compensadas por la buena suerte. De ahí que La Rioja este año sea una de las ciudades que más lotería está vendiendo, con un gasto del 14% más que la media, una situación que podría deberse a las inundaciones que tuvieron lugar en mayo y que destrozaron parte de los viñedos.
Pero las tradiciones varían según la zona geográfica, ya que, en Galicia se cree que colgar el boleto al lado de una herradura hará que la suerte llegue al hogar, mientras que en el sur, por el contrario, se opta por colocarlo cerca de la virgen o, en su defecto, de una figura santa que se tenga en casa, algo muy frecuente también en Barcelona, donde la gente es devota de la Virgen de Monserrat.