DAVID CANELLADA
Emiliano Ovide, el intermediario que tiró de la manta en la operación Tótem, declaró ayer de nuevo en la Sala de lo Civil y Penal del TSJ de Murcia. En su comparecencia, según fuentes judiciales, Ovide insistió en que el ex alcalde de Totana, Juan Morales, no le solicitó de forma directa una comisión por la recalificación de unos terrenos en El Raiguero.
Esta versión -que Ovide ya mantuvo ante el juez instructor en julio de 2008- se contradice con las declaraciones que dieron origen a la investigación sobre presuntas irregularidades urbanísticas en el ayuntamiento de Totana. En sus primeras comparecencias ante la Guardia Civil, Ovide había revelado la existencia de un entramado en el que el ex alcalde y varios intermediarios habían pactado una comisión de 3.600.000 euros con la empresa que iba a comprar los terrenos para construir una urbanización de más de 5.000 viviendas, la sociedad gallega Inmonuar.
Ovide, que fue quien introdujo en Totana a los responsables de Inmonuar, habría desvelado el entramado al verse fuera del reparto de comisiones. Así se lo explicó a su abogado en una carta incluida dentro del sumario de la operación Tótem. "En cuanto conocieron al alcalde en persona, a los propietarios y al resto de componentes de la operación -señalaba Ovide a su letrado- decidieron dejarme al margen, yendo de nuevo a Totana a firmar el convenio urbanístico y los contratos con los vendedores del suelo".
Esto hizo que Ovide acudiese, en primer lugar, al actual alcalde de Totana, el popular José Martínez Andreo. En una reunión celebrada en el parador de Albacete en enero de 2007, Ovide habría revelado a Andreo las supuestas maniobras de Morales. Poco después, y ante la pasividad de Andreo, el intermediario concertó una segunda cita con el líder de la oposición en Totana, Alfonso Martínez Baños, en la que le aseguró que tenía numerosas pruebas y documentación sobre la operación. Éste, finalmente, fue quien acudió a la Fiscalía.
Ayer, sin embargo, Ovide aseguró ante el magistrado instructor, Julián Pérez Templado, que no existía ninguna prueba y que sólo trató de presionar al responsable de Inmonuar, Manuel Núñez, para cobrar su comisión. El intermediario, además, aseguró ayer que la única persona con la que había negociado el cobro de comisiones era otro de los intermediarios, Joaquín Carmona. De hecho, el sumario contiene numerosos correos electrónicos y cartas entre ambos en las que tratan sobre la forma de cobro.
Carmona, por su parte, declaró ante la Guardia Civil -en noviembre de 2007, nada más estallar la operación Tótem- que esa comisión se iba a repartir entre Morales, el empresario Gabriel Martínez y otro de los intermediarios, José Antonio Alcántara. Sin embargo, en su última declaración ante el TSJ -celebrada el pasado mes de noviembre-, Carmona negó que Morales estuviese detrás de la comisión y acusó a la Guardia Civil de presionarle en su primera declaración para que incluyese el nombre del ex alcalde y actual diputado regional.