Las empresas familiares reclaman a la Administración una reforma del sistema financiero que permita una mayor intervención del Estado en cuestiones como la fijación de intereses, comisiones y otras medidas de acceso a los préstamos bancarios. Los encuestados consideran la falta de financiación como uno de los mayores problema que van a seguir encontrando el futuro (33%), aunque el primer puesto lo ocupa la falta de demanda para sus productos.
Esta situación lleva al 29% de las empresas a reclamar a las instituciones públicas que "establezcan las condiciones para recuperar el nivel de actividad existente hace unos años", lo que se traduciría en "crear un clima de confianza en los consumidores y los inversores para relanzar la economía". El 18% cree que la Administración debe mejorar la gestión de sus ayudas.
Ante la necesidad de reducir plantilla, el 16% reclama "mayores facilidades para el despido y medios para enfrentarse a las demandas laborales"
También señalan la necesidad de disminuir la presión fiscal (9%).