Tras conversar con los niños del colegio que lleva su nombre, Ana María Matute, aunque no quiso adelantar el argumento de su nuevo trabajo, explicó que ya tiene pensado el tema sobre el que va a escribir. "Yo no soy de esos escritores que empiezan a escribir sin tener ni idea, que me parece muy respetable, pero no me creo que se metan en un libro sin tener nada". Matute confesó no haber trabajado "nunca", porque para la novelista, escribir "más que un trabajo es un esfuerzo muy grande y muy agradable". Comentó que cuando empieza a escribir un libro se sienta todos los días y le dedica un rato, salvo algunos que no se le ocurre nada y llena la papelera de folios rotos. "Es horroroso, pero al día siguiente, sin saber cómo, hay algo milagroso, mágico, como en todo en la vida, que me ayuda a seguir".