Naciones Unidas mira la experiencia de Murcia para luchar contra la desertificación. El secretario de la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación, Luc Gnacadja, planteó ayer al presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, la posibilidad de que la Región de Murcia "exporte tecnología y capital humano para ayudar a países en desarrollo", durante el encuentro celebrado ayer en la sede de la ONU contra la Desertificación en Bonn (Alemania).
La Región, según recordó Valcárcel, ya optó en 1996 y 1997 en Nueva York y Roma a albergar la sede de Naciones Unidas contra la Desertificación, aunque, por "razones políticas y económicas" se optó finalmente por Alemania. "En estos años se han hecho trabajos importantes, y se han establecido muchas teorías importantes sobre las que toca avanzar, y en este sentido, Murcia tiene mucha experiencia que aportar y es el referente que esta oficina podría necesitar ahora", tal y como aseguró el jefe del Ejecutivo murciano, quien anunció que se va a elaborar un protocolo con este organismo de la ONU para trabajar conjuntamente en la lucha contra la desertificación. Tras el protocolo se podrá hacer efectivo un convenio que permita a Murcia, según dijo el presidente, "incluso disponer de una sede".
Asimismo, Valcárcel intervino por la tarde en una mesa de debate sobre 'La gestión del Agua: ¿un bien escaso del siglo XXI?', donde expuso la "propia experiencia" de la gestión del agua en la Región, un territorio que según dijo, "vive el problema de la escasez con gran crudeza". Por otro lado, Valcárcel reiteró ayer su no rotundo al hecho de que Castilla-La Mancha pueda tomar cualquier tipo de decisión "en exclusiva" sobre trasvases, "porque no es constitucional y porque esto daña los intereses de los murcianos. Eso es lo que hemos hecho antes, ahora y siempre".