La paralización cautelar del traslado de los restos arqueológicos de San Esteban fue acogida con júbilo y hasta llantos por los ciudadanos que se acercaron hasta el yacimiento, entre ellos el profesor de Arqueología de la Universidad de Murcia, Javier García del Toro, que desde el primer momento vaticinó que en San Esteban aparecería una mina de oro arqueológica y abanderó el movimiento a favor de la preservación del arrabal de la Arrixaca. Del Toro recibió y repartió abrazos de simpatizantes que acudieron al lugar para comprobar si efectivamente se estaban desmontando los restos. A la zona se acercaron también concejales del PSOE en el Ayuntamiento, entre ellos la portavoz del grupo municipal socialista, María José Alarcón, así como la edil de IU+LV, Esther Herguedas.