I. LARA
El 'apagón analógico' está cada vez más cerca. El 3 de abril de 2010 cesarán las emisiones de la televisión tal y como la conocemos y sólo se podrá ver la televisión digital terrestre. Antes de que llegue esta fecha, todos los hogares deberán disponer de un receptor de TDT, aunque una decena de municipios murcianos aún no disponen ni de comercios que vendan descodificadores ni empresas que los instalen.
Así se desprende de un estudio realizado por la consejería de Sanidad y Consumo en colaboración con el grupo de investigación Digitalac de la Universidad Católica San Antonio, que señala que las localidades de Albudeite, Aledo, Beniel, Campos del Río, Ojós, Pliego, Ricote y Ulea no cuentan con empresas instaladoras homologadas de TDT, aunque "los instaladores de zonas limítrofes les dan servicio", según señaló ayer el director de grado de ingeniería de Telecomunicaciones de la UCAM, Rafael Melendreras, que presentó el estudio acompañado por la vicedecana de Comunicación Audiovisual de la institución docente, Isabel Sarabia, y el director general de Atención al Ciudadano, Drogodependencias y Consumo, Juan Manuel Ruiz.
Por otro lado, en Aledo, Blanca, Ojós, Ulea y Villanueva del Segura no hay establecimientos en los que se puedan adquirir estos receptores, aunque "sorprendentemente" pueden encontrarse en otro tipo de comercios como ferreterías, 'todo a 100', bazares, jugueterías o tiendas de alimentación, tal y como señaló Sarabia. Este estudio, que pretende facilitar la adaptación de los hogares a la televisión digital terrestre, tiene como objetivo aportar a los ciudadanos toda la información necesaria sobre los tipos de receptores que hay en el mercado, su precio o las ayudas que ofrece la Administración para que los murcianos puedan hacer frente al 'apagón analógico'.
Asimismo, el informe repasa los problemas más habituales que se detectan en la instalación de la TDT, como el mal estado de antenas y el cableado de viviendas o los sistemas de amplificación de edificios, que "la TDT ha propiciado que haya que cambiarlos porque la señal se ofrece a través de canales de frecuencia que antes no se utilizaban", dijo Melendreras.
El director de grado de ingeniería de Telecomunicaciones también recordó que existen ayudas públicas para que los hogares puedan adaptarse a la televisión digital terrestre y que consisten en la cesión de descodificadores a los ciudadanos con discapacidad visual y auditiva, mayores de 65 años y con dependencias de grado dos y tres, así como personas mayores de 80 años.
Además, Ruiz explicó que, en el caso de viviendas sin cobertura TDT, la Comunidad pone a disposición del usuario un descodificador para acceder a los contenidos a través del satélite que tendrá un coste máximo de 350 euros. Este servicio sólo será válido para la primera residencia.