AGENCIAS
Simone Castello, de 60 años de edad, el presunto miembro de la Cosa Nostra detenido el pasado lunes en Archena, fue trasladado ayer a la Audiencia Nacional de Madrid, donde el juez Fernando Andreu, que se encuentra de guardia esta semana, le comunicó los cargos que las autoridades italianas han reunido en su contra y le preguntó si desea ser extraditado, cuestión a la que el detenido accedió, tal y como informaron fuentes jurídicas.
Por su parte, el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, dijo ayer que la operación desarrollada por la Guardia Civil, en colaboración con los Carabinieri, por la que se detuvo a Castello "no ha tenido más connotaciones, ni se deduce que haya más derivaciones" en la Región.
González Tovar, quien realizó estas declaraciones tras una rueda de prensa en la Jefatura Superior de Policía de Murcia por la desarticulación de un grupo organizado de robos en domicilios, explicó que aunque el arresto de ayer "llamó mucho la atención" fue una "operación muy sencilla, fruto de la colaboración con la Policía italiana".
Simone Castello, que ya fue condenado con anterioridad por asociación mafiosa, se había trasladado a vivir a Archena, donde regentaba una empresa de importación y exportación de fruta y verduras. Esta empresa, con varias ramificaciones en Sicilia y valorada en unos 2,5 millones de euros, fue precintada por los agentes que participaron en la detención de Castello, quien, como remarcó González Tovar, hacía una vida "dentro de la normalidad".