JULIA ALBALADEJO
Con la intención de crear un lugar para poder charlar con sus amigos de Harvard, Chris Hughes y sus compañeros Mark y Dustin crearon una sencilla plataforma: Facebook. Cinco años después, su invento se ha convertido en la red social más importante del mundo, con 300 millones de usuarios -y lo que para Hughes es más importante, que el 50% de ellos se conecta a diario-.
Ayer, este joven de 25 años habló a unos 300 empresarios, en una jornada organizada por la Asociación de Jóvenes Empresarios de la Región, donde analizó "la revolución de la información" que estamos viviendo. Una revolución que se diferencia de las anteriores -la aparición de la radio, la televisión...- en que, además de modificarse la distribución de los datos, se ha cambiado también su modo de creación: "Todos nos hemos convertido en creadores de información", aseguró.
Este experto en comunicación on-line, que abandonó Facebook para trabajar en la campaña de "un desconocido" Barack Obama que aspiraba a gobernar EE UU -después lo 'bautizaron' como 'el chico que hizo a Obama presidente'-, definió Facebook como "una página única porque en ella las personas son ellas mismas y comparten cosas con quien eligen". Según Hughes, en esta red "la privacidad es vital, ya que es la gente la que controla su propia información, la que decide quién la ve".
El co-fundador de Facebook destacó que "vivimos en un mundo cada vez más trasparente en el que hay una gran cantidad de información, y lo importante es saber filtrarla". Gracias a la falta de barreras, "podemos tomar mejores decisiones y aumentar nuestra capacidad de crear... en general, nos ayuda a ser mejores personas".
Afirmó Hughes que actualmente "no se puede obviar que estamos viviendo una revolución importante ni pensar que éstas son herramientas para niños o que la tecnología es para pardillos a los que les gustan los ordenadores. Estamos viviendo algo vital que nos afecta a todos". Sin embargo -alertó- "Internet no es una fórmula mágica para ganar elecciones o clientes, en el caso de las empresas" y la clave "es innovar, intentarlo y corregir errores".
La campaña de Obama es posible que redefiniera el concepto de política, pero Chris Hughes aseguró ayer que él nunca intentó "reinventar la política; sólo ayudar a alguien en el que creía".
Ahora, con más distancia y calma, este joven cree que la clave del éxito estuvo en implicar a la gente. "Estábamos interesados en que las personas tuvieran voz, queríamos escuchar sus opiniones, que invirtieran y que se implicaran en la campaña", declaró Hughes, quien recordó que gracias a las redes sociales se ganó un millón de nuevos votantes -sobre todo jóvenes- y se recaudaron 300 millones de dólares con los pequeños donativos on-line. La idea era "escuchar a la gente, dijera lo que dijera, ya que no se puede intentar callar a quien no está de acuerdo". Teniendo en cuenta todos los sistemas que hay para obtener y compartir información, actualmente "quien intenta callar voces y opiniones negativas, tanto en política como en el mundo empresarial, fracasa. En lo que hay que invertir ahora es en solucionar los problemas, en mejorar los productos y el trato con el cliente y/o votante".