AGENCIAS
El presidente de Apoexpa (Asociación de Productores y Exportadores de Fruta con hueso y uva de mesa), Joaquín Gómez, dijo ayer que la presidencia española de la UE el próximo semestre debe ser la "oportunidad" para defender las producciones frutícolas europeas y el principio de preferencia frente a la "proliferación" de acuerdos con terceros países. En el mismo sentido se expresó el consejero de Agricultura de la Comunidad Autónoma, Antonio Cerdá. El máximo responsable de este departamento reclamó -durante la clausura de las jornadas- "mayor implicación" a la Unión Europea para defender los intereses del sector agrario regional ante las dificultades que atraviesa.
No en vano, la Región representa, a nivel extra temprano (hasta el 15 de junio) el 50% de la exportación nacional de fruta de hueso, y según esta asociación, los precios han caído un 25% respecto a los tres años anteriores. Por ello, Apoexpa solicitó ayer mecanismos ágiles de gestión de crisis para retirar producciones a precios dignos y conseguir ajustar las ventas a los costes de producción.
En cuanto a la uva de mesa, la Región produce el 90% de la uva sin semilla, pionera en la investigación, por lo que desde Apoexpa se pide a las administraciones que intensifiquen su ayuda a la línea de I+D. Para los responsable de esta asociación, la supervivencia del sector se pone en peligro por los acuerdos mediterráneos con Egipto y Marruecos por sus bajos costes sociales y los acortamientos de los calendarios para la uva europea.
Ayer, durante la asamblea general anual de esta asociación -que incluye a los productores de melocotón, nectarina, albaricoque, ciruela y cereza y uva de mesa de Murcia- Gómez exigió a la Unión Europea que la producción de los países comunitarios mediterráneos sea considerada "estratégica".
Además, solicitó que se compense a los productores con ayudas por las medidas para hacer los cultivos respetuosos con el medio ambiente, y se ha mostrado partidario de recuperar las ayudas por retirada de producción, existentes antes de la reforma de la OCM de frutas y hortalizas. La situación actual muestra un punto de inflexión, por la caída de los precios en los mercados, y por ello reivindicó ante las administraciones soluciones para "no dejar morir" al sector.