MANUEL MADRID
Pánico y miedo. Con esta sensación acuden a diario a centros de salud y hospitales de la Región médicos, enfermeros, ATS y otros profesionales del sistema sanitario que han tenido que asumir como una rutina más las agresiones por parte de pacientes agresivos. "No son hechos puntuales, sino auténticos atentados a la autoridad", considera Diego Gutiérrez, presidente del Colegio de Enfermería de Murcia.
Colegios profesionales, sociedades científicas y sindicatos exigieron ayer a la administración regional "que pase del dicho a los hechos" y les garantice su seguridad en el desempeño de su profesión, sobre todo después del último incidente. El domingo por la tarde medio centenar de familiares de una paciente en estado terminal intentaron linchar, según varios testigos, al personal de la planta de Oncología tras conocer su muerte.
Aunque no se llegaron a producir agresiones físicas, las exacerbadas manifestaciones de duelo por la muerte de la joven llevaron a activar el Plan de Agresiones de la consejería de Sanidad y los servicios de vigilancia de la Arrixaca se vieron incapaces de mantener la situación bajo control, por lo que fue necesaria la intervención de la Policía Nacional. Estos hechos volvieron a recordar la la vulnerabilidad de un colectivo que siente que trabaja bajo amenazas. "Pasaron mucho miedo y esto se veía venir porque se dejó pasar hasta la habitación a toda la familia y la única posibilidad de defenderse de las agresiones verbales fue llamar a la Policía", insistía el presidente del Colegio de Enfermería, quien exigió más controles en la Arrixaca y seguridad en las plantas. El presidente del Sindicato Médico, Francisco Miralles, admitió que el goteo de agresiones "es constante y no cesa" y lo peor "es que no se están tomando medidas y nos hemos acabado acostumbrando".
El sindicato Satse condenó también las agresiones verbales a personal de La Arrixaca y exigió dotar de presencia policial permanente los hospitales de la Región, así como instalar avisadores de seguridad en los controles de enfermería. Satse considera la Arrixaca "un hospital inseguro" ya que sólo dispone de 12 avisadores anti-pánico.
Rodolfo Castillo, presidente del Colegio de Médicos, reconoció que se están dando pasos, pero pidió actuar "con más rapidez y contundencia". "Debería haber más vigilancia en los centros de salud, y aunque no se pueden 'bunkerizar' porque no son bancos, al menos sí se pueden tomar medidas como poner timbres de alerta, pero en todas las consultas". El presidente de la Sociedad Murciana de Medicina Familiar y Comunitaria, Juan de Dios González, lamentó que las buenas intenciones se queden sólo en eso. "El personal trabaja con preocupación y miedo, y no son excusa los problemas presupuestarios de la Comunidad para que no se tomen medidas urgentes".