JESÚS VIARTOLA
Tras la desaparición del servicio militar obligatorio, quienes deseen ejercer su derecho a prestar sus servicios al país en las Fuerzas Armadas pueden hacerlo a través de la Reserva Voluntaria, regulada desde 1999. Se trata de un compromiso al que los civiles pueden optar tras superar unas pruebas de aptitud y psicofísicas y que les permite, durante unos meses al año ser destinados a una unidad militar. En la Región de Murcia se presentaron a la convocatoria de este año 272 personas, de las que 63 fueron seleccionadas. De ellas, 52 son hombres y las restantes once, mujeres.
Un portavoz del ministerio de Defensa explicó a esta redacción que la finalidad de la Reserva Voluntaria de las Fuerzas Armadas se puede resumir en tres objetivos: "Reforzar capacidades, suplir carencias de especialistas en determinadas áreas y fomentar y mantener los lazos de unión entre las Fuerzas Armadas y la sociedad", señaló el portavoz.
Adquirir la condición de reservista supone la firma de una especie de contrato con una validez de tres años, durante los cuales puede ser 'activado' o ser solicitados sus servicios cuando sea necesario. Los requisitos para poder presentarse son tener entre 18 y 55 años para las plazas de tropa y marinería y hasta 58 para las categorías de suboficial y oficial. Los reservistas no pueden estar privados de los derechos civiles ni contar con antecedentes penales, ni estar procesados o imputados en algún procedimiento judicial por delito doloso, ni haber sido separado mediante expediente disciplinario de cualquier Administración pública. También es requisito poseer la aptitud necesaria, que se comprueba mediante unas pruebas que deben realizar.
Tras superar el proceso de selección, los candidatos reciben formación militar básica durante un período que oscila entre uno y quince días. Después se imparten los cursos de formación militar específica en la propia unidad, centro u organismo al que corresponda la plaza obtenida.
En prácticamente ninguna de las convocatorias de los últimos seis años se han cubierto todas las plazas de reservista que se ofrecían para todo el territorio nacional, que han ido disminuyendo a partir de 2005. En aquel año la oferta fue de 4.084 plazas, para pasar en 2006 a 3.800, mientras que en 2007 y 2008 se han ofrecido 1.500 plazas. Y la causa no es precisamente la falta de aspirantes, ya que en los últimos cuatro años se han presentado a la Reserva Voluntaria de las Fuerzas Armadas más personas que plazas disponibles había.
La actividad de reservista cuenta con una remuneración, tanto en el período de formación como en el de prestación de servicios si se le solicita. En el primer caso la remuneración puede ser de 40, 50 ó 60 euros al día dependiendo del empleo, mientras que en el segundo, se recibirá el salario fijado para los diferentes empleos del personal militar profesional.