M. J. GIL
La consejera de Economía y Hacienda, Inmaculada García, presentó ayer las grandes cifras de las cuentas de la Administración regional para el próximo año, que ascenderán a 5.064 millones, un 1,4% menos que este año. Las inversiones acusarán especialmente el recorte en el gasto, que bajará por primera vez en 26 años, dado que se reducirán en 200 millones. La bajada de 400 millones en la recaudación se compensará con la emisión de deuda pública por importe de 700 millones para cuadrar un presupuesto con un déficit del 2,5%. Inmaculada García no avanzó el desglose por consejerías, que dará a conocer cuando presente los presupuestos en la Asamblea Regional, el próximo 31 de octubre.
La consejera prevé acabar 2009 con un retroceso de PIB del 2,9%, frente al 3,6% de España, y espera que los números rojos queden reducidos el próximo año a una décima (-03% para España).
La caída de los ingresos previstos para 2010 en un 9,2% se sumará a una recaudación que este año quedará sin ejecutar del todo y obliga a meter la tijera en el gasto, aunque la nómina de los funcionarios crecerá un 6,69% con la aplicación de los acuerdos suscritos en ejercicios anteriores en la sanidad, la educación y la Administración, a pesar de que la subida salarial para los empleados públicos se ha fijado en el 0,3% para el próximo año. Tanto el personal sanitario, como el profesorado y los funcionarios de las consejerías tienen todavía pendiente parte de las revisiones pactadas, cuya aplicación era progresiva.
La consejera de Presidencia y Administración Pública, María Pedro Reverte, adelantó que la oferta de empleo público del próximo año "estará limitada a los servicios esenciales.
También el gasto corriente se incrementará en un 7,17%. Inmaculada García indicó que este aumento obedece en parte a la aplicación de la Ley de Dependencia y a la apertura de nuevos centros escolares. Sin embargo, la Comunidad dispondrá de 400 millones menos para gastar.
Inmaculada García aseguró que el presupuesto del próximo año es "previsible, austero y certero" y responde a la necesidad de actuar con "responsabilidad, rigor y realismo" ante la crisis. A su juicio, las cuentas "se caracterizan por la austeridad en el gasto público y el aumento de las políticas sociales, la inversión productiva, la continuidad en la apuesta por el I+D+i y el apoyo a los ayuntamientos". Agregó que están basadas "en la realidad de la Región, en la situación económica actual y en las posibilidad de afrontar el reto de conseguir nuestra recuperación y el retorno a la senda del crecimiento".