DAVID CANELLADA
Las pateras y las planeadoras lo tienen cada vez más difícil para alcanzar las costas españolas. La puesta en marcha -en la jornada de ayer- del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) supone el blindaje definitivo de la denominada frontera sur de Europa. Desde ayer, este dispositivo de vigilancia costera alcanza ya desde las costas de Algeciras hasta las de Alicante.
Al blindaje del litoral peninsular, además, se le une la inminente puesta en marcha de las siete estaciones de control en la costa sudeste de Ibiza, que completará el control del tráfico marítimo en el Mediterráneo. En la Región, este sistema se suma a la labor de las dos estaciones móviles -dos camiones dotados de radares y sensores de detección de embarcaciones- que entraron en funcionamiento en el año 2005.
Desde ayer, además, la Región cuenta con tres estaciones fijas de vigilancia instaladas a lo largo del litoral murciano. Este nuevo dispositivo está dotado de visores nocturnos y cámaras térmicas capaces de detectar movimientos en el mar hasta una distancia de 30 millas de la costa. En concreto, las torres de vigilancia están dotadas de una cámara de video de gran alcance diurno -con imagen de detalle e intensificadores de la luz- que permite obtener imágenes en condiciones de baja luminosidad. Además, el equipo lleva una cámara de infrarrojos -con visión nocturna y diurna- que ofrece una imagen de alto contraste y permite obtener imágenes en condiciones climatológicas adversas.