D. C. M.
La progresiva implantación del SIVE en las costas andaluzas fue desplazando a los narcotraficantes hacia el Levante español. Las playas de la Región empezaron a cobrar importancia en las rutas del hachís hacia Europa. Ahora, con la extensión de este dispositivo de vigilancia costera al litoral murciano, las mafias de la droga están optando por nuevas formas de introducir el hachís procedente de Marruecos.
La constante llegada de pateras a las costas de la Región en los dos últimos años ha supuesto un reforzamiento de la vigilancia. Esto ha supuesto, según apuntaron ayer fuentes de la lucha contra el narcotráfico, un notable descenso en la entrada de droga en Europa a través de las costas de la Región. Ahora, para eludir esta vigilancia, las mafias están empezando a buscar nuevas formas de introducir el hachís. Según las mismas fuentes, los narcos ya no tratan de eludir la vigilancia mediante el uso de potentes planeadoras. Ahora, conscientes de que estas embarcaciones son un objetivo fácil de los radares del SIVE, están empezando a camuflar sus alijos en barcos de recreo que, a pesar de ser detectados en los radares, puedan pasar desapercibidos.