En su comparecencia ante los medios junto a la consejera de Presidencia, María Pedro Reverte, el consejero de Agricultura y Agua, Antonio Cerdá aseguró que desde el gran incendio de Moratalla, en 1994, en el que resultaron arrasadas 30.000 hectáreas, sólo se han producido incendios "poco significativos", lo que no fue por casualidad, sino que lo atribuyó a "las fuertes inversiones económicas en medios materiales y humanos para evitar incendios en una Región árida o semiárida como esta, con 300.000 hectáreas arbóreas".