MARGA JIMÉNEZ-FONTES
La semana que finaliza mañana ha obligado a muchos murcianos a guardar los jerseys y las rebecas en los armarios, así como a abrir, de nuevo, las ventanas por las noches. Y es que, en estos últimos días, las temperaturas nada han tenido que ver con las del otoño, estación del año en la que nos encontramos. Más bien, nos recordaban a los cálidos días veraniegos.
Sin embargo, todo apunta a que el verdadero otoño respetará el puente del Pilar y hará acto de presencia a partir del martes, con valores más normales en esta época, es decir 25 o 26 grados centígrados.
Así lo aseguraba ayer a LA OPINIÓN el delegado del Centro Meteorológico de Guadalupe, en Murcia, Fernando Belda, quien destacó que "aunque el buen tiempo seguirá en la Región, las temperaturas descenderán hasta llegar a unos niveles más lógicos de este tiempo".
Asimismo, Belda reconoce que "estamos teniendo unos días con temperaturas por encima de lo normal", aunque matiza que no se trata de algo extraño, ya que "estos episodios de calor ya se han dado antes en la Comunidad". De hecho, Belda recordó la máxima histórica de este mes, que se recogió el 3 de octubre de 2006, llegando los termómetros a los 34,6 grados centígrados.
Es así, que el que haga excesivo calor en otoño no tiene por qué extrañar a los murcianos, pues es algo que se ha repetido en diversas ocasiones a lo largo de los años. Preguntado por si esta situación responde a algún fenómeno en concreto, Belda manifestó que no tiene nada que ver, "se trata de las masas en circulación en la atmósfera, que a veces nos dan sorpresas".
Quizá, según Belda, "lo que más extraña a la gente son los cambios tan bruscos de calor en verano, fuertes lluvias en septiembre y altas temperaturas otra vez en octubre, pero no es nada anormal", añade.