En los registros realizados en España por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Comisaría General de la Policía Judicial (UDEF), se han intervenido sellos para la falsificación de facturas, recibos falsos, documentos bancarios que acreditan los flujos financieros entre la empresas y el pago de comisiones, así como agendas con anotaciones explicativas acerca de cómo desarrollar el fraude y material informático de la contabilidad de estas empresas. Por otro lado, en Francia se han intervenido hasta el momento siete propiedades inmobiliarias y se han bloqueado numerosas cuentas bancarias.