MARGA JIMÉNEZ-FONTES
Un colegio concertado recibe una cantidad de dinero del Estado para que pueda desarrollar su función. Pero, según el Sterm, en la Región existen algunos centros que, gracias a las cuotas que se les cobra a los padres, "se están lucrando y se supone que son empresas sin ánimo de lucro". "Por lo tanto, estamos ante un problema fiscal, ya que nadie controla ese sobresueldo que entra al colegio", según José Luis López Lillo, responsable de Política Educativa del Sterm.
Estas declaraciones se producen después de que la consejería de Educación sancionara a un centro por marginar a una alumna, cuyos padres no pagaban dichas cuotas. Asimismo, López destaca que "una inmensa mayoría de colegios concertados cumple con la legalidad, pero hay una serie de ovejas negras que deberían ser controladas por la consejería de Educación y por Hacienda". A la cantidad que reciben los centros educativos desde el Gobierno, hay que añadirle el dinero que llegan a 'amasar' gracias a las cuotas exigidas a los padres para sufragar gastos de material, actividades o diferentes fines. El problema llega cuando los padres no saben que estas cuotas son voluntarias, ya que "no están obligados a pagar nada, a no ser que sea el comedor o cualquier actividad extraescolar", comenta López. En Murcia existen varios centros en los que los padres han denunciado discriminación hacia sus hijos por no pagar las tasas. Así, en un colegio murciano cincuenta padres denunciaron el pasado curso que la dirección les impidió adquirir diverso material, al no pagar una tasa de 45 euros durante los meses de verano.
Este colegio, junto al sancionado por Educación, según el Sterm, son centros que logran grandes cantidades de dinero con el cobro de esas cuotas. "Si cobran unos 180 euros mensuales por niño y en cada clase hay unos 25, ya son 4.500 euros por aula. Si el centro tiene unas treinta clases, la cifra aumenta a 135.000 euros mensuales, lo que sería más de un millón de euros cada curso, sumado a los más de 64.000 euros que el Gobierno les da por aula y curso", afirma el Sterm. También dice que hay muchas denuncias relacionadas con el cobro de tasas, pero también es cierto que hay padres que no lo hacen públicamente por miedo a las represalias en el centro o entre los vecinos de su localidad.