ANA GARCÍA
El Servicio Murciano de Salud (SMS) siguen sin salirle las cuentas. Después de acumular un déficit que supera los 500 millones de euros -según la Cuenta Anual de 2008- y de haber recibido varias inyecciones de capital desde la consejería de Hacienda, la Sanidad murciana continúa en números rojos y parece que será así como termine el año. Para evitar que la 'bola' siga creciendo está retrasando los pagos de los distintos servicios que presta, y en esta ocasión le ha tocado a los centros y hospitales concertados que atienden a los pacientes derivados desde la Sanidad pública.
El presidente de la Unión Murciana de Hospitales, Fernando Mesa del Castillo, confirmaba ayer esta medida sin poder disimular su preocupación por cómo afectará esta actuación a los centros privados. Así, indicó que "hasta ahora el Servicio Murciano de Salud está al día en los pagos, ya que el último mes lo hemos cobrado", sin embargo dijo que "nos han comunicado que desde ahora y hasta enero no nos podrán pagar, seguramente porque es en estos próximos meses cuando se cierran las cuentas del año".
Mesa del Castillo explicó que "la fórmula que nos han ofrecido es la garantía del 'confirming', algo que estamos viendo con los bancos porque estamos preocupados". Con este servicio financiero la entidad facilita a sus clientes -en este caso el SMS- la gestión del pago de sus compras, una práctica que se suele utilizar cuando se quiere dilatar el pago a los proveedores, quienes también se garantizan el cobro.
Actualmente la Unión Murciana de Hospitales cuenta con más de una veintena de centros asociados, tanto hospitalarios como extrahospitalarios -dedicados a las pruebas complementarias-, quienes dejarán de cobrar durante unos meses los servicios que presten a la Sanidad pública. En este caso no se incluye a la Clínica Virgen de la Vega de Murcia que, aunque esté en la Unión, no tiene ningún concierto con el SMS.
Así, el director general de Régimen Económico y prestaciones del Servicio Murciano de Salud, Andrés Carrillo, señaló que "se ha llegado a un acuerdo con los centros concertados para pagarles en 90 días, pero actualmente estamos al corriente en los pagos". A lo que añadió que se trata de una medida para afrontar las facturas que tenemos con los distintos proveedores que prestan servicios a la Sanidad pública. Al retraso en el pago a los centros privados que tienen concierto con la Sanidad pública se une también el que se ha aplicado a los farmacéuticos, que sólo cobrarán hasta enero el 80% de la factura de los medicamentos, así como el retraso que hay en el pago a las empresas proveedoras de productos sanitarios. Mesa del Castillo destacó que "aunque se haga un paréntesis en el cobro no podemos bajar la calidad ni dejar de asistir a los enfermos, por lo que nos repercutirá a nosotros".