JESÚS VIARTOLA
El plan Renove de ayudas a la compra de vehículos que puso en marcha la Comunidad la primavera pasada para complementar al plan 2000E de la Administración central ha conseguido, según el consejero de Universidad y Empresa, Salvador Marín, frenar "la sangría de matriculaciones" que se había producido en la Región a causa de la crisis, lo que se traduce en 3.997 vehículos vendidos desde mayo hasta septiembre.
Marín, que compareció ayer en la Asamblea Regional a petición propia y del grupo parlamentario socialista, recordó que el Gobierno regional ha dedicado 800.000 euros a subvencionar la compra de vehículos. "Nos hubiera gustado dedicar más, pero los recursos son escasos y más en estos tiempos", precisó el consejero, que dedicó una parte importante de su intervención a criticar la forma en la que se gestionaron las ayudas estatales del plan 2000E. "¿Cómo es posible que se gestionen unas ayudas en las que tienen que actuar cuatro agentes: la Administración central, la autonómica, una entidad colaboradora y el sector del automóvil?", se preguntaba Marín.
La diputada socialista Begoña García Retegui contestó al consejero que, en realidad, quien no ha sabido gestionar las ayudas "ha sido su consejería", lo que justificó explicando que cuando el Gobierno regional publicó el 22 de julio el decreto que autorizaba las ayudas autonómicas, los concesionarios ya tenían más solicitudes de las que se podían atender con los 480.000 euros destinados inicialmente a las mismas (que luego se ampliaron hasta alcanzar los 800.000). Consecuencia del "retraso" del Gobierno regional en gestionar y tramitar las ayudas es que, finalmente, de los 3.997 coches vendidos con ayudas del plan 2000E, sólo 1.600 recibieron además la subvención del plan Renove de la Comunidad (ambas de 500 euros por persona y coche).
Por su parte, el diputado de IU-LV, José Antonio Pujante, aseguró que la efectividad del Plan 2000E es "muy limitada" y criticó que esta medida no incluya "más exigencias medioambientales" para reducir la contaminación. Pujante aseguró que el citado plan debería incorporar requisitos para que la adquisición de vehículos se adapte a la normativa europea que regula las emisiones de dióxido de carbono.