José Antonio Pujante se había visto implicado en la operación Reciclaje por su presencia en un viaje a Sevilla -en el año 2004, cuando era concejal en el ayuntamiento lorquino- junto a otros miembros de la corporación municipal. En aquel viaje, según los investigadores, se cargó a la empresa municipal de limpieza una elevada factura de los gastos en un club de alterne, La Casita.
En su informe, sin embargo, el fiscal superior recuerda que ninguno de los empleados de La Casita reconoció fotográficamente a los imputados y que el propio Eguino declaró que no recordaba quienes de los asistentes al viaje habían estado en el club de alterne. Por último, López Bernal subraya que Pujante "no tenía responsabilidad alguna en Limusa que haga suponer, por el momento, que tenía conocimiento de las presuntas irregularidades que se estaban cometiendo".