La Policía Nacional está convencida de que los sucesos de este fin de semana en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón no podrían repetirse en Murcia. "No es una opción que se baraje como algo posible", afirma con contundencia un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Murcia.
En el mismo sentido se expresó ayer el representante del sindicato policial Unión Federal de Policías, Luis Cabello. "No creemos que se puedan producir incidentes de este tipo. No hay tradición ni antecedentes y los grupos que podrían acarrear mayor conflictividad, como antisistemas o bandas latinas, están bastante controlados".
Este convencimiento hace que no se haya preparado un dispositivo especial de seguridad para las fiestas de Murcia. "La presencia de una gran cantidad de agentes en las calles podría ser incluso contraproducente", subrayó Cabello.
No obstante, la Jefatura Superior de Policía dispone de un grupo especial de seguridad ciudadana -las Unidades de Prevención y Reacción (UPR), compuestas por 60 efectivos- que están preparadas para actuar con rapidez en casos extremos como el de la madrugada del pasado sábado.
Sobre aquellos incidentes y sus consecuencias, el representante del sindicato UFP hizo ayer una última reflexión. "Los policías nos sentimos desprotegidos. Somos un colectivo de trabajadores y, como cualquier otro, lo único que queremos es que no pase nada para no tener que intervenir. Sin embargo, arrastramos una herencia de los años 70 que todavía nos hace aparecer como culpables en este tipo de situaciones".