J. CÁNOVAS
Mujeres que merecen sentirse libres, fuera del yugo de su ogro particular. Sólo quieren ser una más. Así se podría describir el perfil de las mujeres que acuden cada día a buscar en Begoña Díaz, técnico del programa 'Activ@-Mujer', soluciones a sus problemas y un futuro algo más prometedor y menos violento que su pasado. Voluntarios de Cruz Roja en Murcia dedican su tiempo a informar, formar y asesorar laboralmente a víctimas de violencia de género dentro de este programa, financiado por Caja Mediterráneo.
En el tiempo que el programa lleva en funcionamiento se ha atendido a 50 mujeres, y se les ha dado información a más de 200 personas. Este proyecto, que finaliza el 30 de septiembre, inserta laboralmente a las mujeres en los sectores de hostelería, limpieza y régimen de hogar. Las chicas que llegan a este proyecto suelen ser poco cualificadas, con hijos a su cargo y no habituadas a trabajar, ya que "sus parejas normalmente no les han dejado trabajar más que días sueltos" explica Begoña.
Las mujeres que llegan aquí han pasado antes un largo proceso de ayuda psicológica por lo que cuando derivan al programa están preparadas para retomar las riendas de su vida. Allí se les forma en habilidades sociales, usos y costumbres, para luego pasar a formación más específica. Para que la búsqueda de empleo sea más sencilla, desde Cruz Roja están coordinados con empresas de trabajo temporal y particulares que ofertan trabajo, y todo se hace con contrato laboral legal. La técnico del programa añade que el 60% de las mujeres del programa son extranjeras y el 40% españolas. Y es que estas mujeres sólo precisan cariño y autoestima, que es lo que durante tanto tiempo se les ha negado.