A. GARCÍA
La psicóloga y presidenta de la Asociación para el desarrollo de la Salud Mental de la Infancia y la Juventud 'Quiero Crecer', Concha López Soler, recuerda que llevan cinco años trabajando para atender a los menores que sufren situaciones de maltrato, ya que según indica "existen pocos recursos específicos para este campo y aunque las secuelas en los niños pueden pasar desapercibidas en un principio, más tarde dan la cara y aparecen alteraciones psicopatológicas que hay que tratar".
Esta experta asegura que la violencia familiar es la situación de maltrato más grave a la que se pueden enfrentar los menores de edad y que "los niños que han sido víctimas de violencia de género, porque han visto humillada a su madre -figura que ellos asocian a la protección- es como si hubieran sufrido ellos un maltrato directo y tienen trastornos".
López Soler destaca que cuando los niños son más pequeños suelen presentar problemas de rechazo a ver al padre, mientras que los mayores son más agresivos y se ve perjudicado el rendimiento escolar, a lo que se une una sensación constante de tristeza e irritabilidad.
La asociación lleva trabajando desde primeros de agosto y en este mes ya han trabajado con veinte niños de entre 3 y 14 años, principalmente derivados desde los centros de Alcantarilla y Caravaca de la Cruz. Además, la psicóloga dijo que en el 53% de los casos las madres están separadas, aunque un 47% continúan viviendo con su pareja. En cuanto a las atenciones de menores dijo que la mitad suelen ser niños y la otra mitad niñas, sin apenas diferencias en cuanto al sexo.