La Región de Murcia, junto a la comunidad de Madrid y La Rioja, fueron las tres autonomías que más se opusieron a las ayudas directas a la compra de automóviles anunciada por el Gobierno y contenidas en el llamado Plan 2000E. No fue hasta principios de junio cuando el Gobierno regional se decidió a imitar al resto de comunidades autónomas y colaborar con 500 euros al fomento de la compra de coches. Hasta ese momento desde la Comunidad Autónoma alegaron que debían estudiar la letra pequeña del Plan, ya que no conocían el protocolo de actuación, que no estaría listo hasta final de junio. Semanas más tarde, desde la consejería de Universidades, Empresa e Investigación aclararon que "las ayudas del Plan 2000E son precisamente lo que el sector del automóvil llevaba reclamando desde hace meses", en respuesta al descontento mostrado por el sector, que ve en este plan un "parche que provoca una recuperación ficticia". Según esas mismas fuentes, "los problemas de este plan son achacables a la improvisación del Gobierno central y a la puesta en marcha de medidas sin consenso ni diálogo con los agentes implicados: Comunidades Autónomas y sector de automoción".