Uno de los primeros que acudió ayer a presenciar lo que había sucedido fue un hermano del fallecido y uno de los dos hijos de éste, de unos doce años. El menor se acercó hasta la vivienda donde se encontraba el avión y lo indetificó al instante por sus colores azul y amarillo. "Es el avión de mi padre, es el avión de mi padre, ¿donde está?", grito el menor durante unos minutos cuando todavía no se sabía de quién era el cuerpo sin vida que se encontraba en el aparato. Asimismo, el hermano de la víctima, con las manos en el rostro, se mostró "destrozado" por lo acontecido y explicó que "es una tragedia muy grande para la familia". "Estamos rotos", subrayó entre lágrimas.