M. G.
Una de cada diez fincas agrícolas de la Región será ecológica a finales de este año, según las previsiones del Consejo de Agricultura Ecológica de la Región de Murcia (Caerm). Este organismo espera que en 2009 se alcancen las 60.000 hectáreas destinadas a agricultura ecológica, lo que supone un incremento del sesenta por ciento con respecto al pasado año. Estas previsiones indican que a finales de año la producción ecológica ocupará ya el diez por ciento de la superficie agraria útil de la Región, "lo que refleja la apuesta que hemos hecho por este tipo de agricultura", según destaca el director técnico del Caerm, Pedro José Pérez Saura.
El director del Caerm considera que los datos de crecimiento del primer semestre del año son "tremendamente positivos" y añade que ahora el reto pendiente es "incentivar el consumo interno que sigue siendo nuestra gran asignatura pendiente".
De hecho, la mayor parte de la producción ecológica regional se destina a mercados exteriores, fundamentalmente a Europa y Estados Unidos, donde este tipo de agricultura está mucho más arraigada. "No obstante, hemos avanzado mucho en los últimos años, consiguiendo que este tipo de productos sea más accesible, y a la par, más demandado", precisa Pedro Pérez Saura.
Las comarcas del Altiplano, Valle del Guadalentín y Noroeste concentran la mayor parte de la producción ecológica regional, ya que entre las tres representan el setenta y siete por ciento de la superficie regional destinada a este método de producción agraria. En lo que se refiere a tipos de cultivo, los frutos secos, viñedos, cereales y olivar son los predominantes en la Región y, entre los cuatro, agrupan el ochenta por ciento de los cultivos ecológicos regionales.
La Región cuenta actualmente con 1.742 productores de agricultura ecológica, 158 elaboradores o envasadores y cuatro importadores, según los registros del Caerm. "No obstante, las previsiones para final de año apuntan a que se superarán los 2.400 operadores en la Región", destacan.
Pedro Pérez defiende el consumo de productos ecológicos porque "son sanos y seguros para el organismo y poseen todos los nutrientes y vitaminas propios del alimento, proceden de la agricultura ecológica, que al no usar productos químicos tóxicos ayuda a proteger nuestra salud y la de los agricultores y cuida del entorno y porque sus ingredientes vegetales o animales no han sido manipulados genéticamente. La agricultura ecológica tiene en cuenta el saber agrícola tradicional y a la vez que está al día en conocimientos y técnicas de vanguardia para seguir mejorando en todos los aspectos, pero sin alejarse de la vida ni de la naturaleza, y está controlada con una estricta normativa de calidad".
Asimismo, Pérez defiende que este tipo de agricultura ayuda a recuperar los sabores y olores tradicionales.