Andrés Indalecio Ojeda, que tiene un amplio historial delictivo, aseguró durante el juicio que se celebró el pasado año en Murcia -en el que fue condenado por torturar y secuestrar a un hombre en Beniel- que "nunca" en su vida ha cometido un acto como ese. Asimismo, resaltó que no participó en el secuestro porque "Brahim era amigo mío". Ojeda Pérez indicó que él no es una persona peligrosa y que "cada uno tiene una religión". Sin embargo, fue condenado a 14 años de prisión -junto a un grupo de seis narcotraficantes de los que él era el cabecilla- por golpear y agredir brutalmente a un ciudadano marroquí durante dos días. Los magistrados consideraron probado que se hizo pasar por policía y obligó a la víctima a meterse en un vehículo el 13 de agosto de 2005. Tras haber recorrido unos metros, los procesados le taparon la boca y la cabeza con un pasamontañas y le trasladaron a una vivienda. Allí, según la sentencia, le quemaron el abdomen y la pierna con una plancha y le aplicaron varias descargas eléctricas con un cable conectado a la red. Ojeda López intentó también fugarse de la prisión de Sangonera, aunque en aquella ocasión no hubo suerte. Instituciones Penitenciarias ha resaltado que regresará a prisión para cumplir más años de los que les quedaban.