J. R. G. / F. G.
Una docena de agentes de la Guardia Civil detuvieron ayer en la pedanía lorquina de La Hoya a Andrés Indalecio Ojeda López, fugitivo de 26 años natural de Murcia al que se vincula con una célula islamista con contactos en la Región. Ojeda López protagonizó el pasado 12 de julio una fuga de la cárcel Castellón I y ayer fue arrestado tras una persecución al volante de un coche robado en Almería, un BMW 525.
Condenado en 2003 por tráfico de drogas y en 2005 por participar en el secuestro y tortura de un ciudadano magrebí, Indalecio Ojeda López empotró el vehículo que conducía contra una patrullera de la Guardia Civil. El fugitivo mostró en todo momento una fuerte resistencia ante los agentes de la Benemérita para evitar su detención, y llegó a encañonarlos con un arma de fuego que llevaba en el vehículo. La fuga del presunto islamista ha mantenido en vilo durante más de un mes a las fuerzas de seguridad, que siguieron su rastro buscándolo por Granada, Valencia, Almería y Murcia. Según fuentes cercanas a la investigación, fue precisamente en la capital murciana donde pasó la mayor parte del tiempo. Tras su detención, el fugitivo fue conducido al cuartel de Lorca y, más tarde, a la Comandancia de la Guardia Civil. El historial del Ojeda López es amplio y, si bien no se ha demostrado su vinculación a grupos terroristas, a sus espaldas cuenta con condenas por tráfico de drogas y armas, y violentos asaltos a joyerías. A estas hay que sumarle ahora los otros cargos que se le van a imputar, entre los que se encuentran los robos del vehículo, la posesión de armas y el quebrantamiento de condena.
La Guardia Civil intentó sin fortuna 'cazarlo' a finales de julio en una operación en la que participaron decenas de agentes y un helicóptero que rastrearon Los Garres y San José para dar con él.