Andrés Indalecio Ojeda López, que fue juzgado en Murcia en octubre del pasado año con un despliegue de seguridad sin precedentes en la Región, cambió de 'look' para eludir a la Policía desde que se fugara hace un mes de la cárcel de Castellón I. El fugitivo, narcotraficante que fue condenado a 14 años de prisión secuestro y torturas, se presentó en 2008 en el Palacio de Justicia de la capital murciana con el pelo largo y barba, y estuvo custodiado por una quincena de policías por su peligrosidad (derecha). Ayer, en el momento que la Guardia Civil lo arrestó en la pedanía lorquina de La Hoya con el cabello corto y sin vello facial, negó su identidad (izquierda).