EUROPA PRESS
El Centro de Coordinación de Emergencias Municipal (CECOPAL), recibió ayer cerca de una treintena de llamadas con motivo de la lluvia caída sobre las siete de la tarde en el casco urbano.
De hecho, según informó el concejal de Agricultura, Jesús Sánchez en comunicado de prensa, cayeron entre 25 y 40 litros por metro cuadrado.
La mayor parte de las actuaciones, en el casco urbano, fue por inundaciones y, según señaló el edil responsable de esta área, Primitivo González, "por fortuna no hubo que lamentar ningún daño personal y los daños materiales han sido, en su mayoría, de carácter leve".
Desde las 19.30, el CECOPAL comenzó a recibir llamadas y a coordinar las actuaciones de los bomberos y la Policía Local. Los avisos fueron relativos a achiques de agua, inundación de sótanos, trasteros, terrazas y comercios.
En algunos casos, el agua alcanzó entre los 20 y 30 centímetros de altura. El agua también provocó el arrastre de sillas y contenedores en calles, que obstaculizaban el tráfico.
También saltó alguna tapa de alcantarilla y reventó alguna tubería en sótanos. Según el parte de incidencias, en el Camino de los Franceses, la lluvia provocó la caída de una valla de publicidad y en calle Cantarerías hubo que desalojar una vivienda por peligro de derrumbe del tejado.
Alguna de las principales zonas afectadas fueron calle Cánovas, avenida de Levante, calle Antonio Machado, avenida Reyes Católicos, calle Fátima, carretera de Murcia, calle Goya, calle Juan Ramón Jiménez, plaza Guzmán Ortuño, calle Sorolla, calle Torero, calle Barón del Solar, avenida Ronda Poniente, calle Albano Martínez, calle Bachiller, calle Canalejas y Cantarerías.