JESSICA CÁNOVAS
Fecha clave para las carreteras murcianas. La coincidencia de los que terminan y empiezan las vacaciones y los que se escapan el fin de semana podría haber complicado la circulación. Pese a ello, en el día de ayer reinó la tranquilidad en cuanto a tráfico la mayor parte del día. La única retención se produjo en la A-30 sentido Cartagena, en el tramo de los kilómetros 135 a 129, es decir, en el nudo de la Universidad de Murcia.
Precisamente fue éste el lugar que, unos días antes, señaló Francisco Jímenez, jefe provincial de Tráfico, como una de las zonas donde se esperaba una mayor densidad de tráfico. El punto es especialmente conflictivo en cuanto a retenciones ya que en él confluyen los vehículos que vienen de Madrid, Valencia, Cataluña y Castilla-La Mancha. No obstante, la fluidez de la circulación se restableció en la A-30 hacia las 14.30 horas.
De igual modo, la Guardia Civil de Tráfico procedió a cortar un carril de la A-7 a la altura del centro comercial Thader para facilitar el tránsito de los vehículos que iban hacia Madrid.
Asímismo, se registró un aumento notable de la afluencia de vehículos en la RM-19, la autovía que une San Javier con el Puerto de la Cadena, con motivo de la llegada de veraneantes de todas partes de la geografía española a las playas murcianas.
Como único incidente, se produjo un atropello, en el que un niño de siete años resultó herido, en la carretera de la pedanía murciana de Algezares, según informaron fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias. El suceso ocurrió sobre las 18.00 horas de ayer, cuando el niño fue arrollado, por causas que se desconocen, por un vehículo, quedando tumbado en el firme.