ALICIA MARTÍNEZ
José Manuel va a ser un obispo estupendo, porque el Señor así lo ha querido y el Señor nunca se equivoca", explicaba Gloria López, una de las fieles que acudió ayer desde Lorca para asistir a la toma de posesión del nuevo obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes.
Los más de 300 religiosos, además de los casi dos mil fieles que acudieron a la ceremonia desde distintos puntos de la Región, apenas podían ocultar su alegría frente a este nombramiento, que definían con un 'tirar para la tierra'. "José Manuel conoce la realidad a la que se enfrenta en Murcia", afirmó el párroco de la iglesia del Espíritu Santo de Espinardo, Pedro José González. Y es que el prelado, además de construir su carrera eclesiástica en la Región, es murciano de pro, tanto que Antonio Avilés, presidente de las peñas huertanas, ya lo ha bautizado como el 'obispo huertano'.
Bien podría afirmarse que el sacerdote ha dejado huella por donde ha pasado, sobre todo después de que ayer estuviera casi una hora y media saludando a fieles tras su nombramiento, y no sólo en la Región. "Le echaremos mucho de menos en nuestra Diócesis", aseguró ayer Demetrio Fernández, obispo de Tarazona (Aragón). Quienes lo conocen, lo definen como humilde, sencillo, bueno y dedicado a sus feligreses. "Él sabe atender a la gente, escucha y conoce lo que se precisa", contó el sacerdote Mariano Cañavate. Algunas religiosas, como Beth, hermana misionera de la Sagrada Familia, destacaban la necesidad de que la Diócesis tuviera "por fin un padre que la pueda representar".
Entre los asistentes, que no se asustaron ante los más de cuarenta grados que calentaban ayer la catedral de Murcia, destacaban los familiares del prelado. Su primo Miguel Ángel contó que sólo le dirían dos palabras: "enhorabuena, Manolo". "Sabemos que ahora tenemos que llamarle don José Manuel, pero es tan cercano que para nosotros siempre será el primo Manolo", bromeó.