D. G. C.
El cariño de la ciudadanía y el deseo de combatir la crisis económica que afecta a la Región y a todo el país han sido las claves en la decisión de Valcárcel de dar marcha atrás y, finalmente, no abandonar el liderazgo del PP en la Región.
Así, el presidente ha enseñado a algunos de sus colaboradores dos cajas llenas de cartas de ciudadanos que le escribían al palacio de San Esteban -sede del Gobierno regional- para pedirle que recapacitara y continuará liderando al PP murciano y, si las urnas le siguen respaldando, la Comunidad Autónoma.
La crisis también ha jugado lo suyo. Abandonar el Gobierno de la Región en una época de altas cifras de paro y escaso crecimiento del PIB sería un final amargo para un presidente que, en algunos momentos de su lago mandato, había conseguido que Murcia creciera por encima de la media regional.
Terminar con "las tonterías y los 'cachondeos'" que pudieran surgir en el PP en torno al debate de la sucesión es otro de los motivos que han llevado al jefe del Ejecutivo murciano a seguir otros cuatro años más.